Seamos sinceros: limpiar las brochas de maquillaje es esa tarea de belleza que todas sabemos que deberíamos hacer más a menudo... pero que, por alguna razón, siempre dejamos para después. (Para ser honestas, está al mismo nivel que lavar tu botella de agua reutilizable.) Pero si tu brocha Real Flawless Foundation Brush está dejando más marcas que un acabado impecable últimamente, o tu Velour Puff parece que ya ha recibido demasiado cariño, quizá sea el momento de mimar tus herramientas.
Limpiar las brochas regularmente no solo ayuda a prevenir brotes (hola, bacterias), sino que también hace que tu maquillaje se aplique de maravilla. Aquí tienes nuestra guía millennial y respetuosa con la piel para mantener tus herramientas Laura Mercier en perfecto estado, porque tu rutina de belleza nunca debería verse saboteada por una brocha sucia.
Por qué realmente necesitas limpiar tus brochas
Piensa en tus brochas como en tus productos de cuidado de la piel: son eficaces cuando están limpias y dan problemas cuando se descuidan. Las brochas sucias pueden:
-
Acumular y propagar bacterias = brotes
-
Afectar a la cobertura y a la capacidad de difuminado de los productos
-
Reducir la vida útil de tu inversión en brochas (¡y sabemos que estas bellezas no son imitaciones baratas!)
Cómo limpiar tus brochas como una profesional
-
Lo que necesitarás:
-
Limpiador suave para brochas o champú para bebés
-
Agua tibia
-
Una alfombrilla de limpieza texturizada para brochas o la palma de tu mano
-
Toalla limpia
-
Tus brochas favoritas de Laura Mercier (como nuestra Real Flawless Foundation Brush, la Cheek Color Brush o la All Over Eye Color Brush)
-
-
Brocha para base Real Flawless
Cerdas densas y ultrasuaves, con forma de gota para una aplicación sin esfuerzo.
-
Brocha para sombras de ojos en todo el párpado
Aplica la sombra de ojos con suavidad y destreza.
Paso 1: Aclarar y prelimpiar
Sujeta las cerdas de la brocha hacia abajo bajo el agua tibia para aclarar los restos de maquillaje. (Siempre hacia abajo: nunca dejes que el agua penetre en el mango. Así es como las cerdas se aflojan y empiezan los problemas.)
Paso 2: Haz espuma
Aplica una pequeña cantidad de limpiador para brochas o champú para bebés en la palma de la mano o en la alfombrilla de limpieza. Haz girar la brocha en movimientos circulares para crear espuma. En el caso de las esponjas como nuestra Flawless Finish Makeup Sponge, dales un pequeño masaje apretándolas.
Paso 3: Aclarar y repetir
Aclara de nuevo hasta que el agua salga completamente limpia. Es posible que necesites una segunda pasada con brochas más densas como la Powder Brush o la Bronzer Brush.
Paso 4: Seca como una profesional
Exprime suavemente el exceso de agua con una toalla limpia, vuelve a dar forma a las cerdas y déjalas secar en posición horizontal, idealmente con el cabezal de la brocha colgando del borde de una encimera. Nunca las dejes secar en posición vertical, ya que corres el riesgo de que la humedad dañe la base.
¿Con qué frecuencia deberías limpiarlas?
Vamos a desglosarlo:
- Brochas de base y corrector (hola, Real Flawless Foundation Brush y Secret Camouflage Brush): 1 vez por semana
- Brochas de ojos (como la Flat Eye Liner Brush o la Eye Crease Brush): 2 veces por semana si cambias de color a menudo
- Brochas de polvos (te estoy mirando, Glow Powder Brush): Cada 1–2 semanas
- Esponjas y puffs: Después de cada uso o al menos 2–3 veces por semana (especialmente el Velour Puff y la Makeup Sponge)
Consejos para secarlas y guardarlas para mantenerlas impecables
Una vez que tus brochas estén relucientes:
- Secarlas en posición horizontal: Siempre. Mantén la forma de las cerdas bien definida.
- Evitar el calor: Nada de secadores de pelo ni calefactores.
- Guardarlas en posición vertical: Una vez secas, utiliza un vaso o soporte para brochas para mantener tus herramientas limpias, en posición vertical y dignas de una foto para Instagram.
- ¿Vas a viajar? Guárdalas en una funda transpirable para evitar la acumulación de bacterias.
Consejos extra para tus brochas
- ¿Quieres refrescarlas a mitad de semana? Utiliza un spray para brochas de secado rápido entre limpiezas profundas.
- No olvides tus herramientas para pestañas y accesorios como el Artist Eyelash Curler y el sacapuntas: límpialos con alcohol una vez a la semana.
- Para los pigmentos difíciles (te veo, momento de ojo ahumado), una alfombrilla de limpieza texturizada marca la diferencia.
Conclusión final
Si tu rutina de maquillaje es una forma de autocuidado (y totalmente lo es), considera la limpieza de las brochas como parte de ese ritual. Tu piel, la cobertura de tus productos y tu acabado impecable te lo agradecerán.
Así que sírvete una copa de vino, ponte un podcast y demuestra cariño a tus herramientas Laura Mercier. Brochas limpias = resultados realmente impecables.