En un mundo donde el panorama de la belleza se ha volcado hacia una piel fresca, natural y sin esfuerzo, un elemento del maquillaje se ha atrevido a desafiar la tendencia minimalista: el colorete. Antaño un detalle secundario en las rutinas de maquillaje, el colorete ahora ocupa el centro de atención, transformando las mejillas en vibrantes lienzos de rosas, rojos y corales. La pregunta es: ¿nos estamos excediendo?
El auge de la ceguera del colorete
Al navegar por las redes sociales, es fácil ver el fenómeno que se apodera de todo: mejillas hiper saturadas, técnicas de aplicación exageradas y el término viral «ceguera del colorete». Es el equivalente en maquillaje de las cejas excesivamente depiladas de los años 2000 o del contorno ultra esculpido de los años 2010: cuando una tendencia es tan predominante que empieza a parecer «normal» para quienes la siguen, por extrema que sea. Pero a diferencia de esas obsesiones de belleza pasadas, la fiebre actual por el colorete no busca la perfección, sino la expresión personal.
La popularidad de looks como «chica fría», «chica fresa» y «colorete de novio» ha impulsado un auge en toda la industria. Pero mientras creamos y superpongamos nuestros tonos favoritos, surge la pregunta: ¿cuánto es demasiado?
El arte de un colorete equilibrado
Aunque no existe una única forma «correcta» de llevar el colorete, la técnica de aplicación marca la diferencia entre un resplandor fresco y un rubor excesivo. La clave reside en el equilibrio, la colocación y las fórmulas adecuadas.
Para un rubor natural: colorete hidratante con color
El Colorete hidratante con color de Laura Mercier combina el cuidado de la piel con el color, convirtiéndolo en la opción perfecta para unas mejillas hidratadas y de aspecto natural. Enriquecida con semillas de frambuesa y nopal, esta fórmula ofrece una duración de 12 horas mientras mantiene la piel suave e hidratada.
Cómo aplicarlo:
- Comienza con una capa translúcida, aplicándola con los dedos para lograr un acabado uniforme.
- Difumina en forma de herradura sobre las manzanas de las mejillas, evitando acumular demasiado producto cerca de la nariz.
- Aumenta la cobertura gradualmente: recuerda que es más fácil añadir que quitar.
Para un look más esculpido: colorete con infusión de color
Si prefieres un color de mejillas más definido y duradero, Colorete con infusión de color ofrece un pigmento translúcido y construible que se difumina sin esfuerzo en la piel.
Cómo aplicarlo:
- Prepara tu base con el Polvo translúcido suelto fijador para garantizar una aplicación uniforme.
- Utiliza un Pincel para colorete para recoger y distribuir el producto de manera uniforme.
- Aplícalo con suaves movimientos circulares y barridos para lograr un acabado difuminado.
- Para mayor intensidad, da suaves toques con las cerdas sobre las mejillas y añade capas según sea necesario.
Encuentra tu momento perfecto de colorete
El colorete es algo personal: puede ser tan sutil o tan atrevido como desees. Ya sea que te encante una capa translúcida de color o te apasione el rubor intenso de las tendencias actuales, la clave está en una aplicación bien pensada. La ceguera del colorete no es necesariamente algo malo: es simplemente un recordatorio para dar un paso atrás, mirarte de nuevo al espejo y decidir qué te hace sentir mejor.
Así que adelante, luce un colorete atrevido, pero quizá revísate con diferentes luces antes de salir.